¡He descubierto quién era la gata!
Es de mi nueva vecina. Una pobre anciana que vive con doce gatos. No sé como podrá cuidar de todos ellos.
Fui a visitarla después de comer, me abrió la puerta y pude notar su acento alemán. Era una señora de unos 70 años, no muy alta, con su pelirrojo pelo cogido en un moño.
Me invitó a entrar en su casa y me ofreció un rico pastel y un café.
Me contó que siempre le había gustado este lugar. Cuando era pequeña, éste era su lugar de vacaciones. Por eso, después de vender su casa de Alemania y hacer algún que otro viaje por el mundo, por fin se instaló aquí.
También me contó que cada uno de sus gatos era de un país distinto, excepto tres, que eran de Alemania. La que estaba en mi casa era una de ellos.
Ella y su marido solían “coleccionarlos” por decirlo de alguna manera.
Siempre que viajaban a un lugar nuevo, buscaban un gato. El primero que compraron fue en Francia, es el gato más viejo tiene 8 años.
No hace mucho que murió su marido, Nicolás. Ella se llama Alma. Tan solo busca lo esencial de la vida, o al menos es lo que afirma.
La pérdida de Nicolás le hizo volverse loca, lleva dos años en terapia, pero aún vive experiencias extrañas. Me ha contado que suele dormir con los gatos porque le recuerdan a Nico, que nota como la acaricia y la besa como el primer día.
Al escuchar eso, disimuladamente, me fui. Pero estoy seguro de que con la Sra. Becker me divertiré mucho, parece esconder millones de historias interesantes :).
jueves, 18 de febrero de 2010
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