Hace una semana que desapareció. Ya he entendido que no volverá nunca más.
Mis compañeros intentaron ayudarme en todo lo que pudieron. Pero sus intentos fueron en vano. Normal, no pueden verla, ni sentirla, ni olerla…
Lulú….
Se esfumó, como una gota de polvo en un río. Como el viento. Como el tiempo que se lleva todo lo que amamos. Lo que más me duele es que no se despidiera de mí. Bastaba con un simple adiós. Pero Dios quiso llevársela definitivamente de mi vida.
Lo único que quiero es que esté bien. Sea donde sea. Esté donde esté.
Lulú solo quiero decirte una cosa: Te echaré de menos. :'(
miércoles, 10 de febrero de 2010
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